Acerinox: el acero inoxidable de más de 80 países

Acerinox vende sus productos en más de 80 países, produce en seis fábricas de cuatro continentes distintos (Acerinox Europa, Roldán e Inoxfil (España); North American Stainless (América); Columbus Stainless (África) y Bahru Stainless (Asia) y dispone de una red de 31 oficinas comerciales, 18 centros de servicio y 26 almacenes por el mundo.

Cuando en 1970 se colocó en Algeciras la primera piedra de lo que en unos años sería la fábrica de Acerinox Europa (Palmones, Algeciras), esta fue diseñada para producir diez veces más acero inoxidable del que en aquel año se consumía en España.

El dato evidencia con claridad hasta qué grado Acerinox nació mirando a los mercados exteriores y con un enfoque eminentemente exportador.

En aquel momento, un plan de negocio tan dependiente de otros mercados y una conciencia de empresa global tan marcada no sólo eran conceptos vanguardistas sino también un gran riesgo en un sector, el siderúrgico, que requiere de grandes inversiones de tiempo y dinero y cuyo retorno es, casi siempre, a largo plazo.

Acerinox se mantiene como una empresa pionera en nuestro país, un referente en el proceso de internacionalización, una ventana por la que miran a España desde otras regiones del mundo y un ejemplo de rentabilidad y gestión en mercados internacionales.

Cinco años después de aquella primera piedra, y habiendo construido sólo una parte de lo que terminaría por ser la fábrica de acero inoxidable más eficiente de Europa, la compañía comenzó su andadura internacional con la apertura de una oficina comercial en París. Como si de un proceso industrial se tratara, una vez puesta en marcha la maquinaria y probado el proceso, la línea de producción de oficinas en el exterior no ha dejado de funcionar hasta hoy, en el que la compañía realiza ventas en más de 80 países, está presente en 40, produce en seis fábricas de cuatro continentes distintos, vende a través de 31 oficinas comerciales y dispone de una red de 18 centros de servicio y 26 almacenes por el mundo.

Acerinox es uno de los mayores productores, con una cuota del 6% de la producción mundial, y cuenta con tres factorías con proceso integral de producción de productos planos: la Factoría del Campo de Gibraltar (España, 1970), primera en superar el millón de toneladas por año (2001), North American Stainless, N.A.S. (Kentucky, E.E.U.U, 1990), también totalmente integrada desde febrero de 2002 y, finalmente, Columbus Stainless  (Middleburg, Sudáfrica), que entra a formar parte del Grupo Acerinox en el año 2002. En el año 2008 comenzó la construcción de la que terminará por ser la cuarta fábrica integral del grupo, Bahru Stainless, en el estrecho de Johor (Malasia).

Se trata de una estrategia global de la compañía que ha terminado por convertir a Acerinox en una de las empresas españolas más internacionalizadas con más del 90% de sus ventas fuera del país y más del 60% fuera de Europa.

Este año, y debido a ese grado de internacionalización, por primera vez desde la creación de la compañía en 1.970, más de la mitad de los empleados del Grupo trabajan fuera de Europa. La plantilla de Acerinox está formada (a 31 de diciembre de 2015) por 6.506 personas y 3.134 de ellas (48,2%) ejercen sus funciones en el continente europeo. En concreto, Acerinox cuenta con 1.406 empleados en América (21,6%), 1.345 en África (20,7%) y 621 en Asia (9,5%). Entre ellas, las sociedades comerciales, tanto nacionales como extranjeras, suman 628 personas.

La internacionalización fue ya parte esencial de la semilla que terminaría por conformar Acerinox.  A finales de los años 60, un pequeño grupo de ingenieros y empresarios comenzó a negociar con las empresas japonesas Nisshin Steel y Nissho Iwai los contratos fundacionales de la Compañía Española de Fabricación de Acero Inoxidable con sede en España y que hoy se llama Acerinox. La tecnología nipona sería fundamental para el proceso y la colaboración y aprendizaje entre ambas culturas resultó crucial, como también lo fue la participación de Banesto.

La exportación como adaptación al medio

La exportación ha sido siempre un concepto intrínseco a la empresa como respuesta a esa ambición global pero, sobre todo, por adaptación al mercado mundial. Y Acerinox logró adaptarse para sobrevivir cuando aún estaba en proceso de gestación.  En los primeros años de la década de los 70, cuando Acerinox Europa comenzó a aumentar sus capacidades de producción, la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) imponía severas cuotas de exportación a los productores europeos. Unos límites que no se podían superar bajo riego de importantes multas.

Puesto que Europa presentaba considerables inconvenientes a la hora de vender el producto, la  empresa miró a otros mercados en los que dar salida al acero. Así, Acerinox ya tenía, en 1980, presencia en cinco países de tres continentes (España, Francia, Chile, Argentina, Hong Kong) desde los que suministraba a clientes de más de 20 estados. Poco después se sumarían las oficinas de Alemania y Estados Unidos. Esta última, en New jersey, resultó pionera, como después veremos, de la planta de North American Stainless (NAS) gracias la que, en la actualidad, Acerinox es líder del mercado estadounidense con una amplia cuota de mercado. El 50% del acero inoxidable que se funde en Estados Unidos procede de NAS.

Con excepción de NAS, más de la mitad de la producción de las cuatro grandes fábricas de la compañía se dedica a la exportación. Basta comprobar el listado de los 10 países a los que se destina un mayor número de ventas (Estados Unidos, España, Alemania, Sudáfrica, Canadá, Reino Unido, Italia, Francia, Malasia y México) para comprobar la dimensión de la internacionalización de la compañía. En ella hay naciones de cuatro continentes (Acerinox es líder destacado en dos de ellos), se encuentran muchas de las economías más avanzadas de la tierra y entre todas suman un mercado de más de 900 millones de personas con acceso al mejor acero inoxidable. Las ventas que el grupo realiza en esos 10 países suponen un 81% de la facturación total de la compañía. 

Estas exportaciones han ido creciendo anualmente a un ritmo similar al que lo ha hecho el consumo de acero inoxidable, uno de los pocos productos cuyo uso mundial ha aumentado a un ritmo del 6% cada año en las últimas cinco décadas. Y las previsiones apuntan a que en el futuro inmediato seguirá haciéndolo. Según datos del International Stainless Steel Forum (ISSF), el consumo crecerá en 2016 en Europa un 2,8%, en Estados Unidos un 1,7%, en China un 2% y en el resto de Asia un 5%.  

Salir al exterior, un gran desafío lleno de ventajas

La potente inercia de la actividad exportadora de una gran empresa como Acerinox es, a menudo, la llave de entrada a nuevos mercados para otras compañías más pequeñas. Esta experiencia se ha repetido en cada uno de los grandes proyectos de planta integrales de Estados Unidos, Columbus y Johor Bahru descritos anteriormente. En este último, por ser el más reciente, cerca de una veintena de compañías españolas han entrado en el mercado malayo de la mano de nuestra inversión en la planta de Johor Bahru, con 680 millones de dólares aprobados desde el inicio del proyecto.

 La construcción y mantenimiento de las más avanzadas plantas integrales de producción de acero inoxidable requiere de numerosos servicios imprescindibles para su ejecución y Acerinox trata de fomentar, allí donde trabaja, tanto la colaboración con las compañías locales como la llegada de empresas españolas. Cabe mencionar también que la experiencia que la empresa adquiere en estos nuevos territorios resulta de gran utilidad para nuevos exportadores ya que se realizan exhaustivos estudios jurídicos y económicos acerca de las condiciones de mercado de los estados antes de implantarse en ellos.

Acerinox siempre ha considerado de especial valor la estabilidad del marco legal del país y el consejo de las autoridades locales para la implantación o la orientación en el ámbito fiscal y el estudio de tasas, licencias e impuestos. La garantía de estabilidad es fundamental para garantizar la viabilidad de un proyecto siderúrgico, por su orientación a largo plazo.

Todas estas actividades conjuntas son una fuente constante de información, un bien especialmente valioso. El Grupo conoce en profundidad el mercado en todo el mundo y goza de cierto margen para llegar a  prever los ciclos económicos en diferentes áreas. Valga como ejemplo de esta afirmación los últimos años de recesión. Por ello, la diversificación geográfica permite al Grupo minorar los grandes riesgos que ha ido afrontando.

Así, por ejemplo, en el último Plan Estratégico, aprobado el pasado mes de diciembre por el Consejo de Administración, Acerinox reveló su voluntad de aumentar sus esfuerzos en Europa y Estados Unidos con importantes inversiones.

Acerinox continuará con sus planes de expansión. Los cambios políticos y sociales que se están produciendo en diferentes áreas del mundo abren nuevos mercados a la entrada de productos como el acero inoxidable y, como tradicionalmente ha sucedido, el Grupo se mantendrá a la vanguardia de la expansión.

 

Del inicio de las exportaciones a una red mundial

Apenas 50 días. Ese fue el tiempo que transcurrió entre que se pusiera en marcha las instalaciones de la primera fase de producción de la fábrica de Acerinox Europa y que se efectuara la primera venta al extranjero. Es, concretamente, el periodo entre abril y junio de 1973, meses en los que se produjeron ambos hitos. El primer acero inoxidable español que se vendió al extranjero viajó desde Algeciras con dirección a Portugal, pero las expediciones para estudiar nuevos mercados se desarrollaban en paralelo en Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Finlandia, Dinamarca, Grecia o Argentina. Tan sólo un año después comenzarían las primeras exportaciones a EEUU y Asia.

Fue el inicio de un proceso que terminaría por dar a Acerinox su verdadera dimensión competitiva exportando toda clase de productos de acero inoxidable tras la puesta en marcha de las instalaciones de acería en 1977 y la entrada en servicio del proceso de laminación en caliente en 1986. Es a partir de ese momento cuando España, que hasta entonces había sido tradicionalmente importadora de productos de acero inoxidable, se convirtió en uno de los primeros y más competitivos países exportadores del sector a nivel mundial.

Tras el inmediato éxito de las actividades exportadoras, se hacía evidente la necesidad de una presencial personal y permanente en los mercados. Por eso, comenzó a constituirse una red comercial propia que, como ya se ha comentado, terminaría por extenderse hasta las 31 oficinas comerciales, 18 centros de servicio y 26 almacenes con los que cuenta a día de hoy.

El proceso de creación de creación de sociedades filiales en el extranjero se ha mantenido constante desde su inicio y, en los últimos años, ha experimentado un considerable desarrollo permitiendo a la empresa llegar a casi todos los mercados del mundo.

Toda esta extensa red tiene su origen en mayo de 1975. Apenas dos años después de aquella primera venta a Portugal, Acerinox constituyó su primera filial comercial exterior en París (Acerinox France) a la que seguirían otras en Europa y América.

La compañía continúa a la vanguardia de la búsqueda de los mercados emergentes, habiendo puesto en marcha, en los últimos años, sociedades comerciales y oficinas en Vietnam, Tailandia, Filipinas, Taiwán, Dubai, China continental, Indonesia, India y Corea del Sur.

Entre los galardones que Acerinox ha recibido por toda esta labor internacional, y premiando el esfuerzo realizado por abrir nuevos mercados, destaca el reconocimiento otorgado en 2012 por su Alteza Real, el entonces Príncipe de Asturias, y actual Rey, Felipe VI, cuando hizo entrega al entonces Presidente, Rafael Naranjo, del Premio a la Trayectoria de Internacionalización de la Empresa Española que otorga el Círculo de Empresarios.

Construir plantas en otros continentes: el gran salto

Con la experiencia internacional y con el conocimiento del mercado que esta aportaba, Acerinox decidió lanzarse a conquistar el mundo del acero inoxidable con la construcción de plantas de producción en otros continentes, un desafío que hoy sigue siento tal y que se podría dividir en tres etapas: internacionalización (NAS, en Estados Unidos), expansión mundial (Columbus, en Sudáfrica) y globalización (Bahru, en Malasia).

Nace la fábrica más eficiente del mundo en Kentucky

El punto de partida de este proceso se ubica en abril de 1990 con la constitución de la nueva sociedad, North American Stainless (NAS), con una participación del 50% junto con la compañía estadounidense Armco (posteriormente Acerinox adquirió el 100%). Una gran apuesta por el mercado de los EEUU con la construcción de una planta integral, para cuya ejecución se compraron 400 hectáreas de terreno en Kentucky, junto al río Ohio.

La adquisición de los terrenos, la construcción de las infraestructuras y la habilitación de todas las instalaciones necesarias para poner en marcha una fábrica capacidad de producir 200.000 toneladas al año de productos planos supuso la mayor inversión de la historia que la industria española había llevado a cabo en Estados Unidos hasta entonces.

En el proceso de construcción se aplicó la tecnología desarrollada a lo largo de los años de experiencia industrial en Los Barrios (Cádiz), con los avances adquiridos con los socios japoneses y que, gracias a los ingenieros españoles, fueron mejorados y exportados a esta planta estadounidense.

Acerinox acometió ese gran reto con las garantías de la experiencia adquirida en Estados Unidos y el profundo conocimiento que atesoraba del mercado, al que comenzó a exportar en 1974 y en el que tenía constituida una filial desde 1982, aquella de New Jersey que previamente comentamos.

NAS se convirtió así en el primer hito global de Acerinox, pasando a ser internacional, dándole a la compañía una visión de futuro y alimentando las ganas de remar en la dirección de la expansión, que sería el siguiente paso.

Distribución geográfica (por continentes) de la facturación de Acerinox en los últimos 10 años.

Cabe destacar que este proceso, así como los siguientes, sólo fue posible gracias al equipo de profesionales jóvenes, comprometidos, imaginativos y con iniciativa que afrontaron estos retos y que terminaron por construir la que está considerada como la fábrica de acero inoxidable más competitiva  del mundo y que es líder en el mercado estadounidense.

Tras un intenso estudio, Acerinox concluyó que Kentucky tenía unas enormes ventajas para ubicar la planta. Se encuentra a cuatro horas de camión de Chicago, a nueve horas de camión del ‘midwest’, a seis horas de la costa este y a ocho de Carolina del Sur. Además, tiene salida y recibe materias primas por el río Ohio, dispone de ferrocarril, es un paso de contenedores y, con todo ello, el 70% del consumo de Estados Unidos está a un día, o menos, de distribución. Son grandes ventajas que abaratan costes y reducen plazos en las entregas, lo que resulta primordial para mantener el liderazgo en un mercado tan exigente. La planta dispuso de todas las fases de producción, convirtiéndose así en integral, doce años después de que arrancara este proceso.

NAS es la fábrica de acero inoxidable más eficiente del mundo, abastece a cerca del 40% del mercado americano y es líder en la fabricación de este material en todo el continente. Se encuentra a la vanguardia tecnológica y material y tiene implantados los más sofisticados sistemas y planes de optimización de procesos productivos. Todo ello gracias a la continua inversión en sus instalaciones. La última, hace apenas un año, cuando la compañía anunció la inversión de 116 millones de euros en el desarrollo de una línea de recocido brillante de acabado BA y un laminador en frío con el objetivo de aumentar la capacidad de producción y de ampliar la oferta de productos finales.

El trabajo de NAS fue reconocido el pasado mes de abril con el premio CiCi (Corporate Investment & Community Impact) otorgado por la publicación Trade & Industry Development. Las empresas galardonadas, NAS, General Motors y Ford, fueron seleccionadas a nivel nacional en Estados Unidos,   

En el caso de North American Stainless (NAS), CiCi premió la trayectoria de la empresa, los continuos programas de inversión desde 1990 y el último proyecto aprobadode 116 millones de euros que la compañía anunció en marzo de 2015 para construir una línea de recocido brillante de acabado BA y un laminador en frío con el objetivo de aumentar la capacidad de producción y de ampliar la oferta de productos finales de la factoría.

Desde esta planta se abastece de producto plano de acero inoxidable a la totalidad de Estados Unidos, además de Canadá y México.

 

Columbus para conquistar el hemisferio sur

Con la experiencia adquirida en Algeciras y NAS, y terminada la práctica totalidad de la inversión inicial de esta última, Acerinox se lanzó al siguiente reto de expansión de su marca y sus productos por el mundo. Para ello adquirió en 2002 la planta de Columbus Stainless en Sudáfrica.

Columbus es la única fábrica de acero inoxidable de África y se encuentra situada en la región sudafricana de Mpumalanga, a escasos 100 kilómetros de Johannesburgo.

Para la adquisición de la misma (constituyendo así una excepción a la política tradicional de crecimiento orgánico) se valoró su ubicación y buenas comunicaciones, el precio de la energía que abarataba la producción, su cercanía a fuentes minerales básicas como materia prima para la fabricación del producto y su facilidad de abastecer a grandes mercados a través de los océanos Atlántico e Índico.

En su accionariado se encuentra presente el gobierno sudafricano, con un 24% del capital detentado por su vehículo inversor y de impulso del desarrollo industrial (Industrial Development Corporation o IDC).

Columbus suministra, prácticamente, a todo el continente africano y sus productos se distribuyen también por oriente medio y áreas de Asia y Sudamérica. La exportación de productos desde esta planta alcanza casi el 70% de la producción, consumiendo Sudáfrica el tercio restante.

A través de Columbus, Acerinox suministra cerca del 80% de las necesidades de consumo de acero inoxidable del continente africano.

 

Bahru Stainless: el gran reto de la globalización

Después de haber dado el paso de la internacionalización con el desembarco en Estados Unidos y de desarrollar la expansión al hemisferio sur con Columbus, quedaba el reto de afrontar la globalización de la compañía. Para ello, en el mes de febrero de 2008 Acerinox, S.A. tomó la decisión de acometer el nuevo proyecto en Malasia. Se convino desarrollarla por fases y con un continuo proceso de implantación de líneas de producción y, tras un profundo estudio de viabilidad en el que se incluyeron otras alternativas, tuvo  como resultado la construcción de una planta integrada de producción en Johor Bahru (Malasia).

El terreno que se adquirió, de 140 hectáreas, dispone de acceso directo al mar y se encuentra en el estrecho de Johor (uno de los más transitados del mundo), frente a Singapur y en un punto estratégico de enorme valor para la distribución y la labor comercial.

 El 15 de enero de 2009 se firmó el acuerdo definitivo para llevar a cabo el proyecto, en el que Acerinox cuenta con el 67% de la participación. Apenas un mes después tuvo lugar la ceremonia de colocación de la primera piedra de la fábrica y el 2 de diciembre de 2010 se procesó la primera bobina en las líneas de acabados.

Arrancaba así el proceso de construcción de la planta desde la que Acerinox puede abastecer a una de las áreas más pobladas del mundo y cuyos países presentan hoy las más altas tasas de crecimiento. Malasia, Indonesia, Vietnam, China Continental, Corea, Laos, Filipinas, Tailandia, Singapur e India son los principales mercados a los que se vende el producto de Bahru.

Se trata de una de las fábricas más modernas a nivel global y un referente técnico y tecnológico en su sector. Las inversiones y los procesos que se han aplicado, gracias al saber hacer del Grupo y a las experiencias anteriores, la convierten en una de las fábricas con mayor potencial del mundo.

En 2012 comenzó el proceso de construcción de la segunda fase, con el que se amplía la capacidad de producción hasta 400.000 toneladas anuales y está especializada en tipos especiales y espesores finos, productos de más valor añadido.

El proyecto en su etapa final será una fábrica integral de acero inoxidable de una capacidad de 1 millón de toneladas en acería y una capacidad de 600.000 toneladas de laminación en frío.

 

 

El presente artículo fue publicado en el especial 'La exportación española' de la revista Economistas del Colegio Oficial de Economistas de Madrid.